viernes, 29 de julio de 2011

UN TRACTOR EN LA AUTOVÍA. 29 de Julio de 2011. Mi salida número 14 (cuando lleve 1.000 hago una fiesta, jeje).

"Un tractor en la autovía". Elegí este título porque éstas fueron las sensaciones cuando me vi circulando por la autovía con mi mountain bike. Me daba "cosa" ir por la autovía pero era la única opción si quería llegar hasta Arucas. Con las piernas cansadas por haber jugado ayer al Basket (¡después de 3-4 años!, confieso que con mi primera canasta me subieron las pulsaciones por la emoción) hoy me apetecía hacerme una etapita pero sin demasiadas extravagancias. El recorrido fue: salida de Gáldar en dirección Guía, subida por el Cenobio Valérón hasta conectar con la autovía y desde ahí hasta Bañaderos para subir ya hasta Arucas. En la vuelta bajé por el parque de bomberos en dirección granja del Cabildo y autovía hasta Gáldar. La etapa no resultó especialmente dura; salvo la subida por los puentes desde el Pagador. Como dije al principio, era mi primera experiencia por este tramo de carretera y daba respeto los coches e ir pegadito al muro de los puentes (una altura del carajo; algunos de los que leen este blog saben de mi miedo a las alturas). A todo esto hay que sumarle el hecho de ir en "tractor" y no turismo, jejeje.
- Tiempo total: 2 horas y 20 minutos; Kilómetros: 45.


Ahora en el punto de mira tengo a Teror; desde Arucas son unos 12 kilómetros más. Y también en otra ocasión, en la que tenga más tiempo que hoy, subir hasta la Montaña de Arucas.

La foto no podía ser otra:

martes, 26 de julio de 2011

BAJO EL EMBRUJO DE LAS SIRENAS Y LAS OLAS

Hoy cayó el primer gran entrenamiento de natación en aguas abiertas del verano; la "travesía" estrella de nuestra "piscina" natural; ir hasta El Farallón de Sardina.

Como cada martes y jueves a las 19 horas nos concentramos un grupo de amigos para nadar en la playa de Sardina. El entrenamiento de hoy es de los que prometen emociones fuertes, pues la dureza mental de esta travesía es incluso mayor que la física, además de la emoción por llegar a este monumento natural de la costa noroeste grancanaria.

Desde la orilla el mar nos invitaba a intentarlo, con buena marea, un tímido sol y el agua a una temperatura excepcional. Pese a este último aspecto hoy me tocaba nadar con chaque, pues iba a probar un Sinergy de Samuel para valorar y sacar mis propias conclusiones para una posible compra de cara al reto de este año.

El plan era ir directo al Farallón, sin parar en la punta de Martorell. Así que nos tiramos al agua y a nadar. Al principio, como es habitual, el mar está bastante tranquilo y se va "animando" la cosa a medida que nos vamos acercando a la punta, sobre todo yo que iba intentando por todos los medios seguir a Samuel, aprovechando las ventajas del chaque.

Después de la punta el mar cambia radicalmente y comienza a moverse de lo lindo, pero nosotros,concentrados en el canto de alguna sirena, seguimos braceando hacia nuestro objetivo, inmunes al oleaje y a los vaivenes del mar. El camino de ida es muy emocionante, porque cuando levantas la cabeza para orientarte nada más pasar la punta ya ves El Farallón que te espera, imponente, incluso cercano, pero nada más lejos de la realidad, pues parece que no vas a llegar jamás. A esto se une el sentimiento que siempre surge en algún rincón de tu mente y que te recuerda que cada brazada que das te estás alejando más de la "seguridad" de la playa, que no hay sitio por donde salir; que el mar cada vez se está poniendo peor; que como te quedes sin gasolina...Pero siempre seguimos hacia adelante. Samuel se empareja conmigo al principio y vamos juntos, luego antes de llegar al Farallón se pone delante y me encuentro mejor pues me pongo a su estela y mantengo el ritmo echando los pulmones, porque ya a esas alturas quedarte solo acojona que da gusto, sobre todo cuando ves que al escaparse y levantar la cabeza ya no lo ves, por lo que le sigo a través de las burbujas de la estela que va dejando.

La ida la hicimos en unos 17 minutos (línea roja de la foto inferior de la entrada), un tiempo rapidísimo. Mientras esperamos al resto del grupo lo comentamos: o estamos como "toros" o la corriente nos ha traido como tiros. Viendo el oleaje en el que estábamos metidos, la respuesta la teníamos más que clara: la vuelta va a ser la bomba.Así que sin muchas demoras nos damos la vuelta. Para evitar el oleaje nos alejamos de la orilla de los imponentes acantilados que nos acompañan durante todo este duro trayecto y comenzamos a nadar. Esta vez sí que es verdad que voy a ritmo, sin excesos, pues la vuelta va a ser dura y larga. Al igual que en la ida me pongo tras la estela de Samuel pero sin locuras que puedan pasarme factura y me la tomo con cierta calma, aunque por mi cabeza pasan cuarenta mil historias, hasta que me doy cuenta que Samuel con relativa frecuencia se da la vuelta para comprobar que no me deja muy atrás, lo cual me tranquiliza enormemente. Las olas pegan con fuerza y los buches de agua son frecuentes, sobre todo al intentar orientarnos. Cuando comenzamos a ver la punta, siempre piensas ya estamos llegando, pero ese es el error más grande que puede cometer la mente, pues esa es la zona con más corriente del trayecto y parece que no vas a llegar nunca, es demoledor psicológicamente, pero a base de constancia logramos llegar. Lo más duro está hecho, aunque eso sí, hemos tardado en ese trayecto (línea amarilla) !16 minutos!, sólo un minuto menos que todo el trayecto de ida.

Tras reagruparnos nuevamente toca el trayecto final hasta la playa, que pese a ser contracorriente también se hace mucho más llevadero, sobre todo cuando ya tu mente se libera de la presión de todo el entrenamiento, te das cuenta que lo vas a hacer, que lo vas a lograr, que eres el rey del mar, que estás deseando volver otro día, te das cuenta que realmente puedes seguir nadando durante más tiempo (en el caso de hoy no porque me sollé una pasada la axila izquierda), que lo único que sufrió fue tu mente.

Perfecto, les puedo asegurar que puedes tener el mayor problema del mundo en tu cabeza (en ningún momento me acordé del palo que me supuso que me excluyeran de la Travesía de Gando por no haber participado el año anterior estando inscrito), que con un trayecto así, cuando estás metido entre las olas y los acantilados, a más de 500 metros de la orilla más cercana, con una corriente increíble que no te deja avanzar, lo único en lo que piensas es en salvar el pellejo, y la sensación de libertad que te queda en el cuerpo es indescriptible. Sobre este asunto le pueden preguntar a Federico, que hoy hizo un máster en eso porque se quedó más solo que la una en medio del maremoto.

El próximo también se los contaré. Por cierto los protagonistas de la película: Samuel, José Arístides, Fran, Javier, Federico y el que les escribe. Seguro que cada uno tiene su propia historia para contar sobre este entrenamiento. Esta noche dormiremos como los ángeles.

domingo, 24 de julio de 2011

DOBLE SUBIDA A MOYA

El sábado, esperándo una salida masiva de bicicletas de carretera, nos vimos de nuevo los tres de siempre, Víctor, Isidro y yo, así que lo primero que pensé es "de nuevo tengo que dar el callo". Salir con ellos significa, el que yo vaya al límite de mis posibilidades, aunque cada vez esté cogiendo mejor forma física y tenga más potencia en las piernas. Pero la verdad es que tengo que agradecerles el poder disfrutar de unas salidas muy interesantes a nivel físico y emotivo, como no por la superación de los nuevos retos a los que me someten.

La primera subida a Moya fue, tranquila, hasta el Cruce del Pineda, un minuto y medio más que la semana pasada, aunque ya no puedo tomar como referencia ese punto pues se encuentra demasiado cerca de la salida, hasta ahí mas o menos, lo tomo de calentamiento, subiendo con cadencia y sin trancarme.Y hasta Moya todo muy bien.

La bajada hasta el Pagador, fue interesante, por la velocidad que se coge y también porque ya voy con mas confianza en las bajadas, voy un poco mas relajado y suelto... (atención... peligro) pero sin hacer tonterías... Me sigue poniendo nervioso el tener a alguien detrás bajando y prefiero de momento que me pasen.

El rodaje en la zona de la costa tuvo se anécdota, del tío del ASTANA que nos pegó una pasada en plan plato loco con las rodillas por fuera del manillar y que nos reímos un montón y al que después le quitamos las pegatinas de la bici, no por picarnos, sino porque íbamos rodando a relevos...

El rodaje en llano lo aguanté cinco o seis kilómetros, en el Pepe Chiringo se me fueron los dos y bajé entonces para guardar para la segunda subida a Moya.

Tras el saludo a Gustavo bajo el balcón de su casa, decidí no dar la segunda vuelta para iniciar en solitario la subida a Moya. Toda una lección interna de sufrimiento y de superación, pero a la vez de satisfacción cuando tras una vuelta de carretera, veía lo que había subido y un reto al ver la próxima pendiente que tenía que afrontar.

La llegada al cruce con la carretera de Bañaderos fue una explosión de adrenalina y de endorfinas que me hizo volar hasta Moya, cruzando el Lance a pesar de lo duro que es.

Y en Moya esperé a que subieran Víctor e Isidro, con doce kilómetros más en las piernas.

Lástima la rotura del tubular de Isidro, fue una pena aunque solo se perdió una rodada tranquila hasta Guía aunque entretenida, ya que gran parte del trayecto hasta Casas de Aguilar, lo hice hablando con Víctor.

Os dejo el enlace de la ruta.

DOBLE MOYA

viernes, 22 de julio de 2011

MI ETAPA REINA (Decimotercera salida.Gáldar - Juncalillo, 22/7/11)

Una etapa mas para mi minicurriculum. Lo especial de ésta, que ha sido hasta el momento MI ETAPA REINA; por tiempo, por kms y por dureza. En esta ocasión, como otras, salí con un itinerario en la cabeza y acabé con otro. Mi idea inicial era subir hasta Caideros desde San Isidro el Viejo y llegado al cruce: Guía-Fontanales/Fagajesto-Artenara, tomar esta segunda opción hasta Fagajesto, darme la vuelta en este barrio y llegado nuevamente al cruce ir en dirección guía haciendo así la etapa más... circular. Ésa era la idea inicial, pero cuando llegué a Fagajesto, "...vamos, un poco más" y acabé en Juncalillo.
Nuevamente el punto de partida fue el casco de Gáldar en dirección a San Isidro el Viejo subiendo por Marmolejos (lo de Marmolejos tampoco tiene desperdicio). El resto de la película hasta Caideros ya la conté en una ocasión y además los habituales participantes de este blog la conocen mejor que yo. Lo nuevo para mi era el trayecto desde Caideros hasta Juncalillo. Cuando pasas el cruce citado en líneas anteriores llegas a Fagagesto sin mucho trabajo, el trayecto sigue siendo el de siempre, subir y subir aunque en este tramo algún rellano. Ya en Fagagesto, a la altura del Bar Antonio Pinocha (tiene guasa el nombre) hay un descenso hasta el centro del Barrio. A mitad de esta bajada hice un intento por pararme pensando: "¿¿después tengo que subir esto?? El caso es que seguí, descubriendo en esta mi última salida en bici, un paisaje distinto sobre el sillín, hasta ahora no había pedaleado entre pinos. Después de la bajada en Fagajesto, se acabó lo fácil, comienza una subida de... Este tramo es precioso, practicamente sin tráfico, pinos, aire fresco, pero lo realmente destacable desde el punto ciclista (y siempre desde mi opinión y condición física) es lo duro que resultó. La subida para mi fue brutal hasta llegar al cruce: Fontanales/Moya - Juncalillo/Artenara. Lo que no he contado hasta hora es que la climatología era la de estos últimos días en el Norte de la isla, lluvia fina, un cielo gris, neblina y asfalto mojado. Cuando llegué a este último cruce estaba ya "tocadito" (aunque no hundido, jejeje) y seguí en dirección Juncalillo sin tener muy claro que llegaría, de hecho me planteé dejarlo para otro día ya que no tenía conciencia de las distancias. todo cambió cuando después de una curva vi la Iglesia de Juncalillo, "...¿ahora vas a dejarlo? Ver la Iglesia fue el plus que necesitaba y terminé en la plazita de Juncalillo dónde hacia años que no estaba.






Allí hice mi primera parada de la etapa, el cielo se abrió para las fotos y me eché unos dátiles y unas nueces... y de vuelta a casa. En este punto de la etapa había recorrido unos 27 km en 2 horas 23 minutos. La bajada un poco acojonadillo por tener que subir la pendiente hasta Fagajesto (no sabía si me quedarían fuerzas) y por el asfalto mojado, de hecho tuve algún derrapón que otro.



EN RESUMEN:



-Distancia total: 55 km.


-Tiempo total: 3 horas y 30 minutos (incluida parada).


-Dureza(para mis piernas...SIGO SIN SENTIRLAS, jeje): fuerte.


¡SALUDOS DEPONORTE! Les dejo con este mini video que he titulado: Folias en Juncalillo, Saludos.





jueves, 21 de julio de 2011

LOGO DE DEPONORTE

A ver si les gusta...


Sencillo pero las banderas Nacional y Canaria le dan como un ambiente deportivo...

miércoles, 20 de julio de 2011

DONDE EL DIABLO PERDIÓ LOS CALZONES. GÁLDAR - VALLE DE AGAETE (Mi salida nº 12, 19 - 7 - 11)

DÓNDE EL DIABLO PERDIÓ LOS CALZONES. Esta frase se me vino a la cabeza y con esta pinta me quedé cuando llegué a la cima de esta etapa. No perdí los calzones pero poco faltó, jeje.
Ayer tenía clarísimo que salía con la bici, ya vestido de ciclista abro la puerta de casa y .... "¡no me jodas!"...estaba lloviendo y el cielo encapotao a lo bestia... "¿y qué hago?"... bah, "sólo es agua". Así empezó mi excursión en dirección Agaete.
Nada reseñable hasta la llegada al hotel Los Berrazales. Algo habré mejorado porque en esta ocasión llegar hasta el citado hotel no me pareció especialmente duro y por supuesto no metí "el molinillo" (era uno de mis objetivos) en la que llamamos CURVA DE LA MUERTE y por esta razón le quito ya el honor de llevar dicho adjetivo.
En el hotel estaba después de una hora y 10 minutos, pero este no era el punto final de la etapa. Ya en otra ocasión, concretamente el 9 de Junio pasado hicimos esta etapa y yo me quedé en el hotel pensando que en próximas salidas llegaría al final de la carretera, en el mirador (por encima del km 8 de la G.C 231), dónde el diablo perdió los calzones.

Pasando el hotel hay un repechito hasta el centro de rehabilitación (aconsejable después de las fiestas de verano...) y ya de ahí hasta el mirador empieza "la pared". Todo curvas muy cerradas en una carretera bien estrecha y pendiente; así que ahora éstas quedan bautizadas como LAS CURVAS DE LA MUERTE (tuve que meter molinillo en gran parte de este tramo final, me cago en...)
Lo mejor de la etapa el objetivo conseguido y las vistas desde el mirador.


Lo peor... o mejor dicho lo más duro; el viento, la lluvia, la nieve, los truenos, el granizo...jeje, bueno, bueno, lo dejamos en un chispi-chispi constante y el viento en contra a la vuelta, subiendo Agaete.
EN RESUMEN: 2 horas y 20 minutos, 39-40 km. La vuelta fue toda a la inversa hasta la llegada a Gáldar.


* Por cierto, Agaete calentando motores para las fiestassss!

lunes, 18 de julio de 2011

NUEVO TRIATLON EN GRANADA

Como no iba a ser de otra manera, desde aquí publicito este nuevo triatlón por mi tierra, pueder ser duro o no, pero lo que si os aseguro que es un recorrido por unos paisajes inolvidables.

TRIATLON DE SIERRA NEVADA