lunes, 18 de julio de 2011

FUDENAS 2011

Por fin tenemos ya la información del FudeNaS 2011. La verdad es que esta gente este año se lo tiene que estar currando porque no se si sabeis que hay un destacamento del Soria 9 en Afganistán y este año llevan varios fallecidos en acto de guerra. Pero bueno, yo ya estoy mirando el rutómetro de la prueba del año pasado para ver los tramos... Por ilusión que no quede... Me falta la bicicleta.











XX TRIATLON DE SALINETAS

Para los triatletas aquí teneis una sprint.

http://www.fecantri.com/?p=4864

domingo, 17 de julio de 2011

De por qué un día me dio por ponerme a pedalear

Hoy me voy a poner un poco sentimental y retrospectivo mientras les cuento la etapita de este fin de semana.

Ayer sábado, como preparación para la Romería de Gáldar, nos dimos una pequeña paliza en bici para ir preparando el cuerpo. La ruta consistía en salir desde Gáldar; subir a Montaña Alta desde el Albercón de La Virgen, en Santa María de Guía; luego llegar a Fontanales; descenso hasta Moya; continuar por El Palmital y Casa Aguilar para volver a casita bajando de nuevo por San Juan hasta Santa María de Guía donde comienza la disgregación de nuestro cuarteto, ya que Jesús y Gustavo (nuevo compañero de "fatigas") viven allí, mientras que Isidro se queda en Barrial y yo llego hasta Sardina (un día les voy a pedir que me acompañen para ver la cara que se les queda, jeje)

Pero como mencioné al principio de la entrada, hoy me voy a saltar el guión y no voy a hablar de esta etapa en concreto (pueden ver el perfil al final del artículo) sino de cómo llegué hasta aquí, de cómo empezó todo.

Hace muchos años que conozco a Isidro, desde que éramos unos locos del boogie y nos pasábamos los inviernos cogiendo olas en Sardina, Martorell y Los Dos Roques (él además se atrevía con La Guancha, El Agujero y El Frontón, uno de los pioneros en esta preciosa ola de referencia muncial para el bodyboarding). Por aquel entonces, al menos a mí, ni se me pasaba por la mente el coger una bici y ponerme a dar pedales como los locos, aunque era un enamorado del Tour, especialmente de Perico Delgado y ya luego flipé con Indurain. Sin embargo nunca me imaginé que realmente se podían hacer tantos kilómetros sobre una bici, pensaba que estos tipos eran unos galácticos y ya está.

Pues estando un día en Montaña Alta con la que por aquel entonces era mi novia, sentados debajo de un pino al borde de la carretera, esperando que diese la hora de recoger a mi madre que había ido a una misa, vemos que poco a poco se va acercando un ciclista en bici de montaña que venía desde la carretera que viene de Caideros. No sé por qué, pero me llamó la atención, y a medida que se acercaba a nosotros mi emoción aumentaba pues los rasgos del chico que pedaleaba se me iban pareciendo a alguien conocido, hasta que al llegar a nosotros vi que era Isidro, al cual por esas fechas hacía bastante tiempo que no veía.

El sorpresón fue mayúsculo, pues a la alegría que me supuso volver a verlo se unía la admiración que en esos momentos sentí hacia él cuando me contó que había subido desde su casa por la carretera de Caideros y tenía la intención de bajar por Montaña Alta. Para mí, que aún tenía la "L" en mi "prototipo" Golf D, ya el hecho de ir hasta allí en coche era una "excursión", pues imagínense lo que implicaría ir en bici.

Desde ese preciso momento se encendió algo en mi interior, mi mente no debaja de preguntarse lo inmensamente feliz que se sentiría uno después de hacer eso. A los pocos años me regalaron una bici de montaña y les puedo asegurar que lo primero que pensé cuando la ví es que yo iba a hacer esa etapa algún día. La empecé a coger progresivamente, siempre en esa dirección: un día hasta San Isidro; otro hasta Agaete; otro hasta El Agazal; luego hasta El Saucillo; hasta que por fin un día llegué hasta la cima de "mi puerto". Me sentí que no cabía en mí mismo, me sentía libre, con una sensación de bienestar que sólo los que alcanzan los objetivos que se plantean pueden sentir.

Luego los objetivos evidentemente aumentan, haces etapas más duras, por diferentes lugares, pero por suerte mantengo aún esa sensación de libertad cuando llego a una cima, de disfrutar de la bajada saboreando lo que has conseguido, sintiendo cómo el aire te acaricia la cara, ganando velocidad con tu propio impulso, sin ruidos, sin humos, sin nada que no seas tú, la naturaleza y si se tercia los amigos.

Afortunadamente seguimos siendo muy buenos amigos y tengo la enorme suerte de haber hecho con él las etapas más bonitas y duras de mi vida y espero seguir haciéndolo durante muchos años más, tanto con él como con todos los que se quieran apuntar.

miércoles, 13 de julio de 2011

No volveré a correr por debajo de los cinco minutos el kilómetro …

No volveré a correr por debajo de los cinco minutos el kilómetro …

ALTFOTO (apunta y dispara)

Bicicleta y Fotografía

Por Miguel Esquirol | 12 de julio de 2011, 20:58
Una de las herramientas esenciales para el fotógrafo es la bicicleta, y la relación de estos dos instrumentos es ya conocida y tiene una larga historia con poetas, pintores y escritores. La bicicleta se convierte aquí no sólo en un vehículo para llevarnos a lugar que queremos fotografiar, sino que se convierte en elemento imprescindible del proceso.
cartierbresson01yn3 Bicicleta y Fotografía
Ya sea que estés en un paseo corto o en un verdadero viaje a bordo de tu bicicleta, tener encima la cámara te da la oportunidad de capturar escenas únicas. A diferencia del coche, es muy fácil detenerse un momento para sacar una foto, o incluso hacerlo sin terminar de bajar del vehículo
  • La cámara como zoom: El zoom es una herramienta que puede ayudar o perjudicar una toma, cuando lo que deseamos fotografiar se encuentra verdaderamente a gran distancia el zoom puede ser una ayuda. Utilizar la bicicleta par acercarnos físicamente no sólo nos obliga a desplazarnos, sino a realizar un mejor uso de los objetivos a nuestra disposición.
  • Fotos desde la bicicleta: Con un poco de ingenio y unas piezas de la ferretería es posible construir una montura de bicicleta para nuestra cámara, con una abrazadera y varios tornillos podemos tener una montura bastante barata y podremos disparar sin tener que bajarnos siquiera del vehículo. Publicamos un manual hace unas semanas.
  • La bicicleta como trípode: Si llevar un trípode a tus viajes aumenta demasiado el peso, una montura para tu bicicleta puede convertirla fácilmente en un trípode para fotografía nocturna
  • La bicicleta y la calle: La bicicleta es una herramienta perfecta para la fotografía callejera, en lugar de quedarse en un lugar esperando que la escena perfecta ocurra, podemos salir en busca de los mejores instantes.
  • La bicicleta y la fotografía de viaje No es algo para todo el mundo, pero un viaje en bicicleta te permite estar más cerca que nunca del propio camino y la naturaleza. No es extraño entonces que a pesar del peso extra, si uno prepara uno de estos viajes, no puede olvidar la cámara.
  • La bicicleta como ruina: En las grandes ciudades no es poco común encontrar bicicletas abandonadas, aún atrapadas por su cadena a un árbol o una baranda. Estos cadáveres oxidados, estas ruinas de la modernidad tienen una estética y melancolía únicas. Nuestra cámara les permite seguir rodando allí donde sus ruedas ya no las llevan.

martes, 12 de julio de 2011

TÉCNICA DE CARRERA

De www.corroluegoexisto.com


¿Cuándo?: Después de los rodajes.

¿Dónde?: en un terreno llano y preferiblemente césped o tierra, mejor evitar el asfalto o similar.

¿Distancia? Comenzar por progresiones de 30m e ir aumentando paulatinamente hasta 50m con el paso de los meses.

1. Andar de Puntillas. Hacia delante, hacia dentro y hacia fuera. A pasos muy cortos, andar de puntillas, elevando al máximo los talones. Se realizan tres variantes: la primera con la punta de los pies hacia delante, la segunda con la punta de los pies hacia fuera y la tercera con la punta de los pies hacia dentro.

2. Andar de talones. Hacia delante, hacia dentro y hacia fuera. A pasos muy cortos, andar de talones, elevando al máximo las puntas de los pies. Se realizan tres variantes: la primera con la punta de los pies hacia delante, la segunda con la punta de los pies hacia fuera y la tercera con la punta de los pies hacia dentro.

3. Carrera Lateral. Brazos hacia delante y hacia atrás a la vez, coordinados con cada salto. Saltos laterales, tocándose los tobillos en el punto más alto.

4. Zancada corta elevando una sola rodilla, luego cambiar. Coordinando bien con el movimiento de brazos, llevando el codo hacia atrás lo máximo. Se hace cada mitad del recorrido elevando una sola pierna.

5. Saltos cortos, correr de puntera, sin apenas flexionar la rodilla. Impulsar sólo con el tobillo, tirando más hacia arriba que hacia delante.

6. Lo mismo elevando una rodilla alternativamente en cada zancada. Es un juego de tobillo que se realiza como si fuese un baile.

7. Skipping normal. Tirando de brazos, con los codos flexionados. Correr elevando mucho las rodillas, con mucha frecuencia y sin apenas avanzar.

8. Skipping por detrás. Echar ligeramente el tronco hacia delante y correr tocando con los talones en los glúteos.

9. Skipping adelante. Idéntico al 7, pero llevando los pies hacia delante.

10. Skipping medio, tirando fuerte de brazos. Correr elevando las rodillas , con mucha frecuencia de brazos y sin apenas avanzar.

11. Correr de puntera tirando de brazos. Correr de puntillas sin apenas flexionar las rodillas, llevando los pies hacia delante y tirando mucho de los brazos hacia atrás.


Un saludo y a practicar... Igual me toca hoy o mañana...

LESIONES EN RODILLA

Interesante artículo que viene en la website de Runners:

Cuando corres demasiado, o sobre terrenos muy duros, la cintilla iliotibial puede inflamarse dando lugar a uno de los dolores más molestos para corredores. 

Descubre en qué consiste y cómo prevenirlo.
La estabilidad del muslo y la cadera al correr está garantizada por la fuerte “fascia lata", que llega hasta la cara externa de la rodilla y que cuando se inflama incapacita al atleta para la carrera rápida. Desde los glúteos a la rodilla, por la parte externa del muslo, transcurre un tracto fibroso llamado “fascia lata” que tira de la rodilla con una fuerza extraordinaria, enderezándola en la extensión de la pierna, por lo que su función en el desarrollo de la zancada al correr es muy importante.
Se puede ver esta formación fibrosa sobresalir como una banda fuerte y tensa justo por el lado externo del muslo y rodilla, especialmente en atletas musculosos. Cerca de la rodilla, el “tracto iliotibial” pasa por encima del borde externo del fémur y tiene debajo pequeñas bolsas de fluido para amortiguar el roce sobre dicho hueso.
Un cambio en la pauta normal de nuestros movimientos, por correr sobre superficie muy dura (asfalto) o muy blanda (terreno embarrado), por correr en fuertes pendientes (carrera de montaña) o, sencillamente, por aumentar la intensidad de los entrenamientos, hace que haya fricción entre la “cintilla” y los tejidos adyacentes, lo que origina inflamación y un dolor que invalida al que lo sufre para la carrera.

¿Cómo reconocerlo?
Si el dolor está muy localizado en la parte externa de la rodilla, extendiéndose bajo el borde inferior de la rotula hasta el mismísimo tendón rotuliano, con el que puede imbricarse, lo que falsea el diagnóstico. Es un dolor que comienza casi al empezar a correr y a los pocos minutos impide seguir. Su intensidad aumenta con las irregularidades del terreno y corriendo cuesta abajo.
Cede con el reposo y vuelve con el ejercicio. La mayoría de las veces se siente un “clic” característico que acompaña a la sensación de roce doloroso cuando hacemos zancada, al flexionar y extender la rodilla, por la fricción con la parte prominente del borde del fémur.

Remedios médico-deportivos
Hay una amplia gama electroterápica para tratar este tipo de afecciones. Desde los clásicos ultrasonidos, hasta el láser o la más novedosa electromagnetoterapia por radiofrecuencia son de gran eficacia para ayudar o auxiliar a la resolución del cuadro, aunque por sí mismos no son determinantes.
Son más importantes las maniobras desfibrosantes como el masaje transverso y profundo tipo Cyriax o las más novedosas técnicas de puntos gatillo desfibrosados según Typaldos, con las que conseguimos romper las posibles adherencias que hayan creado las repetidas inflamaciones del tracto iliotibial. Y, muy especialmente recomendada, la técnica de Moneyron, haciendo vibrar el tendón para desadherir y calmar el dolor.
Los ejercicios de flexión y extensión potenciadores de pierna, con extensión o moderada flexión serán la norma en cuanto la lesión lo permita. Intentaremos que no duela al hacer los ejercicios, aunque se deben iniciar precozmente. De usar algún tipo de inyección utilizaremos las más superficiales (intradérmicas o subcutáneas) no “infiltratorias” y con un producto lo más natural posible huyendo de los corticoides. En última instancia, la formación de un importante quiste fibroso o de gran inflamación bajo el tracto iliotibial que no responda a las medidas anteriores hace necesario el desfibrosado quirúrgico.

Terapia médica
Pasa por revisar minuciosamente la biomecánica de carrera, desde el calzado hasta el desarrollo de la zancada. Se impone una buena exploración de las cadenas musculares y articulares del corredor, y se debe reconsiderar la técnica de carrera. Igualmente hay que realizar un buen estudio de la pisada con huella plantar dinámica y usar plantillas antipronación o para excesiva supinación si estuviesen indicadas.
Se revisará el terreno por el que corremos, en especial los lados inclinados de carreteras o caminos. Tenemos que evitar las cuestas durante un tiempo prudencial. Y, por último, se realizará la potenciación muscular antes descrita para que el eje cadera-muslo-pierna discurra convenientemente cuando corramos.